viernes, 14 de febrero de 2014

¿Es hipócritamente global?





En la vorágine terrible de acontecimientos inmediatos, de sucesiones de violencia interminables, de tiros en la cara se desarrolla un reclamo popular y legitimo sobre las condiciones de nuestra ciudadanía, de la ciudadanía venezolana. El neo fascismo tropical de corte militarista arremete con brutalidad. El ejercicio de poder de parte de los saqueadores del Estado venezolano es total.
Encumbrados, sentados en toneladas de corrupción de los petrodólares saqueados con la excusa de la fuga de Capitales Diosdado, Maduro y su comba aplastan los gritos desgarradores de una juventud desesperada.
Entre los colectivos armados para- policiales, los grupos de delincuentes “comunes”, los “policías” vestidos de civil, los grupos de narcotraficantes (Generales, ministros y los clásicos de película) velando por sus intereses de la ruta venezolana de la salida de cocaína a África y Europa, mantienen el pulso de la violencia para que la venezolanidad no penetre en su cueva de Ali Ba Ba y los 40 hijos de puta que oprimen a los venezolanos.
El monopolio de la violencia lo debe tener el Estado, sin embargo si durante 15 años ha armado tropas de camisas rojas, y han realizado un pacto tácito de impunidad con la delincuencia pues las balas son libres de ir y venir.
Esto no es nuevo, a los estudiantes en nuestras facultades durante los últimos seis años nos han perseguido fuera del ojo mediático, llamadas de amenazas que personalmente he sufrido. El corte dictatorial de este régimen es viejo y quien no lo había visto era porque no lo quería ver, o porque los dólares saqueados a los venezolanos no se lo permitían. Dilma, Lula, Uribe Vélez, La Cristina, Mújica, Correa, Evo y la mayoría de las islas del Caribe.
La situación internacional es vomitiva.  Ante el avance de regímenes para- institucionales, donde el la corporación mafiosas MANEJA el Estado, Venezuela es una ficha clave de estos bandoleros de corte elitista. China, Irán, Siria, Rusia, Corea del Norte, Cuba, Bielorrusia, Arabia Saudí, Egipto,  y otros de menor visibilidad. Avanzan
La escala de la situación iraní por la experimentación nuclear ya se enfrió, paso a Siria donde las “democracias occidentales” medias democracias solo hacia lo interno, apoyaron ideológicamente a los Rebeldes hasta que los yihadistas  y el fundamentalismo islámico entro en las filas a derrocar a el tirano innombrable de Bashar Al Assad  . Ahora tendremos que conformarnos con este grandísimo de hijo de puta.
Ah… pero los ucranianos no se pretenden calar la inserción, histórica por cierto, de la corporación mafiosa y fascista de Putin y sus esbirros. Ah… sin embargo Ucrania está muy cerca de la comunidad europea y ellos no desean bajo ningún concepto que la “nueva” competencia de los tratados económicos de la  Federación Rusa, inserte a este enclave esencial. Por tanto la avanzada de las corporaciones mafiosas y militaristas se han trancado en la ferocidad de los manifestantes Ucranianos, muy cerca de la UE para ser tiroteados como sucede en estos momentos en las calles de Caracas.
La hipocresía internacional y la máxima “No hay amigos si no intereses” traerán como consecuencia que el enclave mafioso corporativo termine de atornillarse al poder en Venezuela.
A ver si a USA (Quien la agarre confesada)  y la comunidad europea al menos tiene el decoro de guardar las apariencias y decir algo, ya sabemos todos que lo que importa es el capital, pero vamos…
¿Y los venezolanos?
Pues luchando en las calles, intentado no morir como los 120.000 asesinados durante quince años. Intentando vencer el miedo inoculado por nuevas y mediáticas formas de dictadura, sin medios de comunicación, con un internet proclive a sucumbir a la censura por el monopolio que hace de él, el Estado.
Toda mi vida universitaria ha estado volcada a luchar contra cualquier tipo de hegemonía, y mi militancia hacia avocar el poder del régimen CHAVISTA, porque si, Chávez es el padre de esta criatura, de este engendro, él  lo creo y lo alimento a expensas de la estupidez de las clases dirigentes venezolanas.
Ahora bien que nos queda hacer.
Luchar, tener visión táctica y compartida con la MUD que a pesar de todos sus errores es la infraestructura política que nos hubiera evitado a Carmona el once de abril. Porque recuerda aunque duela, el pueblo venezolano ha salido a ejercer sus derechos en muchas ocasiones.
Táctica, es lo que debemos tener los ciudadanos. Capriles tiene sus errores, como todos los políticos, pero ha llevado el liderazgo opositor a donde nunca había estado y es dueño de una sensatez de las que carecen los yuppies políticos de Facebook y twitter. Por cierto a los cuales nunca he visto en la calle codo a codo como decía Bennedetti. Lo cual me hace recordar a las madres y padres venezolanas. Que esta lucha no “la tienen que dar los universitarios “solos. TODOS tenemos que participar
                La comodidad, la crítica fácil a los que luchan contra el poder son ejercicios de opinión polémicos y que le da más al poder para infiltrarnos que a nosotros para mejorarnos. Todo es una cuestión de situación histórica y temporal muy específica ya vendrán tiempos de examinar con minuciosidad. Que no es condenar a la crítica ni mucho menos, pero un poco de por favor.
A la comunidad Internacional, es hora de pronunciarse inmediatamente. Antes que la "Leyes de pacificación" del sátrapa de turno sean formalizadas.
Sigan el ejemplo de Costa Rica
A los venezolanos es hora de luchar, pronto me sumo.
Y por último leer algo más agradable que esto, de Laureano Márquez: http://www.reportero24.com/2014/02/laureano-marquez-una-carta-de-amor/
Francisco Calderón Alcalá


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Sobre la concepción de la institucionalidad política.




José Rafael Pocaterra escribió desde las miserias de la oposición a la tiranía “Memorias de un Venezolano en la Decadencia” las tres primeras partes fueron publicadas en la revista “Reforma Social” fundada en Nueva York por Orestes Ferrara y Jacinto López en sus ediciones mensuales de 1923 hasta 1926. Posteriormente en 1936 salió la edición definitiva reeditada en 1937.
Han pasado 90 años desde que una obra integral, escrita en parte en la oscuridad de la cárcel, develó las proyecciones decadentes de las muchas caras de la venezolanidad. Hoy después de casi un siglo transcurrido, la percepción sobre la institucionalidad política  de nuestro pueblo sigue ofreciendo las vertiginosas imágenes terribles de la decadencia. En ningún momento dejo de tomar en consideración la gran gesta democrática que construyeron miles de venezolanos desde ORVE hasta los partidos del puntofijismo, ciudadanos ejemplares como la famosa Generación del 28, gente como Ruiz Pineda, Rafael Vegas, Pinto Salinas, entre muchos.  Puntofijismo entendido con su ruptura del 79, y entendiendo que Venezuela fue el único país de América Latina con estabilidad democrática en las décadas de los sesenta, setenta y casi todos los ochenta.
Construyeron una institucionalidad, construyeron unos horizontes. Sin embargo por muchas razones, situaciones, condicionantes históricos y deserciones ciudadanas, hoy día la institucionalidad venezolana no existe. Ésta, como un espacio tanto simbólico, como político y jurídico, donde a pesar de comprender que en las relaciones políticas y sociales la objetividad no existe, debemos encontrar y crear espacios en algún grado de neutralidad intersubjetiva, intersubjetividad en nuestros canales de comunicación, compresión de la situación del otro y espacio de entendimiento. Tal neutralidad, como encuentro de nuestra condición ciudadana, donde se pueda limar las asperezas de los intereses y poderes que juegan en nuestra sociedad con un componente ético, no reconocer tales intereses y poderes, es estar lejos de resolver los problemas estructurales de nuestra nación.
El proceso militarista que hemos sufrido los últimos 14 años ha sido quien apretó el acelerador de nuestra de decadencia institucional, usando el Estado como negocio privado transnacional, sin concepción del ciudadano, apretando taras históricas como el clientelismo, cesarismo y la paradoja cabrujiana del “eterno volver al futuro” viviendo y alimentándose del mito independentista, que siempre va a SER y nunca ES.
Por tanto, pensando “a posteriori” de la debacle inminente del autoritarismo mafioso uno entre muchos de nuestros objetivos  es lograr componer estructuras organizativas y gerenciales en armonía con nuestra cultura, en consideración de sus mejores rostros y los peores en especial,  donde haya un encuentro, reconocimiento del disenso y voluntad de confianza. Estructuras abiertas proclives al cambio, girando en torno al rescate de lo nuestro con miras de innovación, debemos elevar de forma cualitativa lo público.   Encontrar nuestra propia dinámica organizativa, con claras reglas de juego y voluntad de cumplimiento entre poderes, intereses y actores.
Debemos construir la mejor venezolanidad  y dejar a Pocaterra como testimonio histórico y eterna advertencia de la amenaza de los sátrapas.
Sin más debemos ocuparnos de nuestro país, conociendo a profundidad nuestra historia, sin ser historicisista.

martes, 2 de julio de 2013

¿La última universidad? III

Las manifestaciones estudiantiles llevan cuatro semanas en las calles de todo el país exigiendo lo que por derecho les corresponde; una educación de calidad, gratuita y libre. Durante décadas los estudiantes han luchado contra el poder hegemónico y contra la arbitrariedad, unas veces con más razón que otras, demostrando el ser de nuestra ciudadanía.
Durante estas cuatro semanas se han agudizado los rasgos autoritarios del gobierno-Estado  censura y autocensura de los medios de comunicación, represión para-policial y no- reconocimiento de los actores,  ni del conflicto por parte del poder.
Los pliegos petitorios de las reivindicaciones estudiantiles, profesorales y obreras no son reconocidos ni discutidos. Juegan al desgaste de los derechos de los miembros de la comunidad nacional. Tenemos un Estado que no reconoce lo que en teoría es su esencia, sus ciudadanos.
Debemos comprender que la universidad debe ser uno de los frutos más sublimes de una sociedad, el indicador de los grados de consistencia cultural.  Ahora bien, tenemos una universidad que sufre atentados, destrucción de sus obras de arte, inseguridad, atropello gubernamental, decadencia por falta de recursos, parálisis, incapacidad de discusión y reconstrucción interna por la amenaza latente y manifiesta de la intervención de su autonomía,  huella institucional de la naturaleza del pensamiento libre.
En un país sumido por una crisis económica inflacionaria, educativa, de salud pública, de violencia común y política, corrupción, de vivienda entre muchas otras cosas. El conflicto universitario se ha convertido en el símbolo de lucha de una sociedad por sus derechos, de libertad, de disidencia y de calidad.
Las reivindicaciones sectoriales, en la mayoría de los caso convertidas en prebendas, en  nuestro país son la concreción y los mecanismos de presión y de reconocimiento   por parte del Estado- gobierno, que en su actuar histórico solo reconoce a quienes sumisamente bajan la cara y contribuyen a la lógica absoluta y segregatoria del partido.
No solo ha sido la acción universitaria por los recursos para construir unas condiciones del ejercicio profesional y creativo, que es. Si no a partir de la aprobación arbitraria de un contrato colectivo que compromete los horizontes de la universidad libre, donde buscan atar la institucionalidad de la U, a los planes del gobierno que se caracterizan por una lógica totalitaria, la lucha por el pensamiento libre.
Defender las acciones gubernamentales en torno a su  política pública hacia la universidad es inaceptable. Las que se han caracterizado por el no-diálogo, no-reconocimiento, amenaza, atentados y cerco presupuestario. Las izquierdas ortodoxas no han sido más que un baño de justificación a la arbitrariedad, con la poca legitimidad histórica que recogen de las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado. ¿Dónde quedó la crítica? Se ha convertido en la palabra que todo se responde, que todo lo sabe y que para todo tiene solución. Es la palabra que aguarda la verdad. El peligro del fundamentalismo. El terror de la verdad absoluta.
Por tanto la universidad, ahora, es símbolo de la lucha de los derechos de todo movimiento social y sectorial del país. Debe ser el antecedente y reflejo de los derechos ,de los obreros de Guayana, de los empleados públicos, de los 400 contratos colectivos  vencidos hasta la fecha, de los educadores, de los médicos, de todos los gremios, de los campesinos, de los pescadores, de las madres, de los jubilados, de toda la comunidad nacional que defiende los derechos que nos arrebatan con la retorica que todo lo sabe , nada reconoce y que lucha por la “justicia” por su justicia, la justicia, igualdad y libertad del PODER.
Con manifestaciones diarias, con censura mediática,  con 40 huelguistas de hambre desde hace28 días seguimos aquí.                 Y no nos iremos.
¿Tú que harás?

jueves, 6 de junio de 2013

¿La ùltima universidad?Actualizado




¿La última Universidad? Actualizado
Todos sabemos que cualquier ciudadano con un trabajo intermitente e informal gana varias veces más que un profesor universitario, mejor dicho cualquier ciudadano gana mejor que un profesor universitario. Profesor formado durante toda su vida que ha dedicado sus horas buenas y malas a convocar el conocimiento para reproducirlo y trasmitirlo a mentes frescas dispuestos a mantener esta institución humana que es la formalización del aprendizaje riguroso y la búsqueda de las complejidades del mundo humano y físico.
La universidad en Venezuela se ha erigido históricamente  como espacio y escenario de luchas encarnadas por los horizontes que debe tener el Estado y un poco más sutil la sociedad venezolana. Sabemos que los destinos de una sociedad no pueden ser decretados, a diferencia  de los Horizontes del Estado que  pueden ser dibujados. En algunos momentos las Universidad fue nicho de fundamentalismos políticos, sin embargo si hacemos un balance histórico más allá de las formas, podemos decir, que su ontología es libertaria y anti-hegemónica,  las experiencias históricas con cualquier gobierno lo sustentan.
A pasar de las crisis sutiles en la naturaleza del conocimiento que algunos nominan como la crisis ontológica del conocimiento moderno o  de la universidad decimonónica.  Las casas de estudio venezolanas aun tienen retos más “banales” o concretos que las contradicciones epistémicas, etc. 
El riesgo a la ruptura y arrase de los pequeños espacios de institucionalidad  creados históricamente por los venezolanos, por un movimiento que su naturaleza de ser, estar y hacer es autoritaria y con vicios totalitarios. Los universitarios tenemos 15 años en amenaza total.
Ya las condiciones objetivas dictan como hemos sido desgastados por las dificultades concretas, un estudiante con la beca paga 6 almuerzos al mes, un profesor contratado con su sueldo solo paga el condominio de su edificio, en caso ser sortario y  tener casa propia, si no, ni hablar. 
Por tanto podemos sostener que la Universidad venezolana, junto a una brava sociedad en resistencia atomizada mas allá de las elecciones, es el símbolo de la libertad que nos separa del terror de un Gobierno-Estado que su naturaleza es destructiva, delincuencial, corrupta y con vicios totalitarios tomados prestados por el pragmatismo de su líder histórico a unas izquierdas ortodoxas que sufren de su diagnóstico principal: un brutal falsa conciencia, son víctimas de su propia evaluación sobre los hombres.
Hoy salimos de ciertos respiros, que supusieron decisiones colectivas que sobrepasaron la atención nacional a la universidad. Hoy que los universitarios volvemos a estar en una encrucijada que determinara los caminos de la nación. Las casa de estudio se han ido a paro por no poder sostener el deterioro de una económica y condiciones objetivos imposibles para la creatividad, investigación, etc. Por el acecho de los cazadores de rapiñas, unos estudiantes se va a huelga de hambre, otros caminamos por la lucha activa de calle, pronto, muy pronto llegara el momento de jugárselas todas ante el avance inquisidor contra el pensamiento libre.
Llegará el momento de lucha contra nuestra versión roja de “Muera la inteligencia” “Viva la muerta” endulzada con la informalidad del trópico pero de la misma naturaleza.
La imagen: Un joven  afecto al régimen restregando una y otra vez una pancarta reivindicativa salarial por sus bolas frente a tres mil personas protestando por las Condiciones Univeritarias.
Criminalización de la protesta, persecución sistemática, grupos encargados internamente de ser un “Gran hermano” dispuesta a desatar el terror ante la voz de la disidencia, ante la voz de lo diferente.
Hoy los universitarios como símbolo, pero toda la sociedad venezolana tiene ante sí una encrucijada histórica en la defensa de lo diferente, de la disidencia, del pensamiento libre, de la posibilidad de construir una sociedad en armonía con las mejores caras de nuestras tradiciones, cultura. Con potencias de transformación, con una premisa fundamental, el respeto al otro absoluto y la libertad de disentir en lo que desees.
Ya algunos universitarios no pueden pensar en ir a la universidad solo a formarse en alguna disciplina, porque esta amenazado precisamente la condiciones del ejercicio de nuestra disciplina, no habrá un marco del ejercicio profesional.
Hace pocas horas los profesores de la APUCV en una consulta han decidido ir a paro indefinido. A pesar de las serias diferencias que encuentro en esa decisión y estrategia de lucha, es una gremio autónomo y  con numerosas razones para tomar tales resoluciones.
Ahora nos queda recorrer toda nuestra geografía informando, dando clases en nuestras calles, con nuestros ciudadanos, denunciando la inquisición de la que somos objeto y defender los espacios de nuestra universidad realizando actividades de formación, información y diagnostico de nuestra realidad. A pesar del paro  , debemos estar despiertos en la calle, en nuestros jardines,  recorriendo nuestras ciudades y barrios revelando la persecución a la universidad.
Les recuerdo a los ciudadanos de esta republica que algunos decidieron estar del lado de los opresores otros del lado de los oprimidos, unos una causa ignominiosa, otros una causa justa y libertaria.
Francisco Calderón Alcalá-

martes, 4 de junio de 2013

¿La última universidad?



¿La última Universidad?
Todos sabemos que cualquier ciudadano con un trabajo intermitente e informal gana varias veces más que un profesor universitario, mejor dicho cualquier ciudadano gana mejor que un profesor universitario. Profesor formado durante toda su vida que ha dedicado sus horas buenas y malas a convocar el conocimiento para reproducirlo y trasmitirlo a mentes frescas dispuestos a mantener esta institución humana que es la formalización del aprendizaje riguroso y la búsqueda de las complejidades del mundo humano y físico.
La universidad en Venezuela se ha erigido históricamente  como espacio y escenario de luchas encarnadas por los horizontes que debe tener el Estado y un poco más sutil la sociedad venezolana. Sabemos que los destinos de una sociedad no pueden ser decretados, a diferencia  de los Horizontes del Estado que  pueden ser dibujados. En algunos momentos las Universidad fue nicho de fundamentalismos políticos, sin embargo si hacemos un balance histórico más allá de las formas, podemos decir, que su ontología es libertaria y anti-hegemónica,  las experiencias históricas con cualquier gobierno lo sustentan.
A pasar de las crisis sutiles en la naturaleza del conocimiento que algunos nominan como la crisis ontológica del conocimiento moderno o  de la universidad decimonónica.  Las casas de estudio venezolanas aun tienen retos más “banales” o concretos que las contradicciones epistémicas, etc. 
El riesgo a la ruptura y arrase de los pequeños espacios de institucionalidad  creados históricamente por los venezolanos, por un movimiento que su naturaleza de ser, estar y hacer es autoritaria y con vicios totalitarios. Los universitarios tenemos 15 años en amenaza total.
Ya las condiciones objetivas dictan como hemos sido desgastados por las dificultades concretas, un estudiante con la beca paga 6 almuerzos al mes, un profesor contratado con su sueldo solo paga el condominio de su edificio, en caso ser sortario y  tener casa propia, si no, ni hablar. 
Por tanto podemos sostener que la Universidad venezolana, junto a una brava sociedad en resistencia atomizada mas allá de las elecciones, es el símbolo de la libertad que nos separa del terror de un Gobierno-Estado que su naturaleza es destructiva, delincuencial, corrupta y con vicios totalitarios tomados prestados por el pragmatismo de su líder histórico a unas izquierdas ortodoxas que sufren de su diagnóstico principal: un brutal falsa conciencia, son víctimas de su propia evaluación sobre los hombres.
Hoy salimos de ciertos respiros, que supusieron decisiones colectivas que sobrepasaron la atención nacional a la universidad. Hoy que los universitarios volvemos a estar en una encrucijada que determinara los caminos de la nación. Algunas casas se fueron a paro por no poder sostener el deterioro de una económica y condiciones objetivos imposibles para la creatividad, investigación, etc. Por el acecho de los cazadores de rapiñas, unos estudiantes se va a huelga de hambre, otros caminamos por la lucha activa de calle, pronto, muy pronto llegara el momento de jugárselas todas ante el avance inquisidor contra el pensamiento libre.
Llegará el momento de lucha contra nuestra versión roja de “Muera la inteligencia” “Viva la muerta” endulzada con la informalidad del trópico pero de la misma naturaleza.
La imagen: Un joven  afecto al régimen restregando una y otra vez una pancarta reivindicativa salarial por sus bolas frente a tres mil personas protestando por las Condiciones Univeritarias.
Criminalización de la protesta, persecución sistemática, grupos encargados internamente de ser un “Gran hermano” dispuesta a desatar el terror ante la voz de la disidencia, ante la voz de lo diferente.
Hoy los universitarios como símbolo, pero toda la sociedad venezolana tiene ante sí una encrucijada histórica en la defensa de lo diferente, de la disidencia, del pensamiento libre, de la posibilidad de construir una sociedad en armonía con las mejores caras de nuestras tradiciones, cultura. Con potencias de transformación, con una premisa fundamental, el respeto al otro absoluto y la libertad de disentir en lo que desees.
Ya algunos universitarios no pueden pensar en ir a la universidad solo a formarse en alguna disciplina, porque esta amenazado precisamente la condiciones del ejercicio de nuestra disciplina, no habrá un marco del ejercicio profesional.
En estos momentos en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela se está decidiendo si se va a paro indefinido.  Lo más probable es en los próximos días  la Universidad se vaya a paro indefinido. Unos juzgamos que no era la mejor estrategia, aun así,   La casa que vence la sombra, ya no puede solo lidiarla y seguir sobreviviendo, los últimos espacios institucionalizados de libertad se juegan su última carta, no las jugamos entendiendo los riesgos. Recuerdo que ante la opresión de nuestro ser, de la venezolanidad, todos los riesgos valen la pena.
Se ha decidió parcialmente:
1. La Asamblea de Profesores define "cese de actividades académicas UCV "y serán ratificadas en el  Referéndum Consultivo de Paro convocado por FAPUV.  Este Jueves 06 de Junio desde las 8 am a 7 pm en la sede del IPP. Organizado por APUCV.

2. No realizar evaluación y reprogramaciones en las distintas facultades UCV hasta que cese el conflicto de las universidades.

3. Realizar actividades concretas de calle todos los dias en protesta a la crisis universitaria.

4. Convocar Asamblea Intergremial en Aula Magna UCV

5. Se declara al Prof. Calzadilla Persona no grata en la UCV.


6. Unidad gremial entre estudiantes y profesores para tratar el conflicto.

7. Impulsar una asamblea de egresados UCV

8. Voto de censura al Prof. Miguel Alfonzo.

9. Actividades diarias dentro de la UCV de protesta: Clases magistrales, etc.
Ahora nos queda recorrer toda nuestra geografía informando, dando clases en nuestras calles, con nuestros ciudadanos, denunciando la inquisición de la que somos objeto y defender los espacios de nuestra universidad realizando actividades de formación, información y diagnostico de nuestra realidad. A pesar de si se concreta el paro indefinido o no, debemos estar despiertos en la calle, en nuestros jardines,  recorriendo nuestras ciudades y barrios revelando la persecución a la universidad.
Les recuerdo a los ciudadanos de esta republica que algunos decidieron estar del lado de los opresores otros del lado de los oprimidos, unos una causa ignominiosa, otros una causa justa y libertaria.
Francisco Calderón Alcalá-

domingo, 23 de septiembre de 2012

Un ejercicio de libertad.


Espeluznante, terrible, atroz. Dentro de estas palabras se explaya un mundo de figuras y formas que nuestra imaginación teje y sigue tejiendo en movimiento sin tiempo. De todas esas formas que el lector irá imaginando, viendo y sintiendo habrá algunas que nos son comunes y allí radica la comunicación. Mientras se continúa el ejercicio de imaginar cosas espeluznantes le comento que los venezolanos en su situación actual nacional recurren a esos ejercicios imaginativos porque lamentablemente  son muchas veces reales y concretos, tantas que ha parte del mundo les cuesta creer. Violencia, miedo, incertidumbre, es recurrente en el ánimo de los venezolanos. No seré lo suficientemente agobiado de la situación nacional, para no suponer que Occidente vive la incertidumbre en muchas de las dimensiones de la vida social, en las ideas, en las representaciones, en los horizontes civilizacionales, etc. Sin embargo la situación venezolana es un agudo proceso de decadencia sostenida.
No hemos sido capaces de crear espacios de mediación estructural, ni individual. Una cultura que al parecer le cuesta  objetivizar sus buenas costumbres. Por un lado tenemos  cierta “estabilidad” cultural en el seno de nuestros sentidos como comunidad; comida, tradiciones, lengua, gustos, música, estética, etc. Pero cuando uno empieza a construir una ética que se desprenda de nuestra naturaleza cultural, en su diversidad, donde nos  podamos aproximar, dentro de los limites del respeto innegociable al otro, a la paz y a la libertad nos damos cuenta que el fracaso de construirnos en identidad política y económica es absoluto.
El sabotaje del mundillo político y social es grande y el primer actor: “La revolución Chavista” y de ahí la lista es grande. No es un sabotaje creado por la revolución, el sabotaje viene desde la fundación de la nación, pero como en los grandes estrenos tenemos actores estrella en cada función histórica. Y en esta función, el chavismo y la sociedad malcriadora se ha llevado todos los aplausos.
Por ahí leí que es más fácil ser consumidores que ciudadanos y creo que ahí el Radar de los Barrios da en una de las pocas pero potentes arterias venenosas de la sociedad venezolana.
La empresa de la revolución al parecer ha sido destrozar todos los espacios de mediación entre la gente y las estructuras, ha creado grandes circos, grandes “realidades” y ha intentado por todos medios crear la realidad desde la palabra. Sin embargo la realidad resiste y resiste y cada vez más agudiza los síntomas de que el discurso y ella no están en la misma onda. No tengo ganas de hablar de ineficiencia, corrupción, impunidad, asesinatos, sectarismo, militarismo, comunismo rancio, boliburgueses, narco Estado, contradicciones, mentira, monopolios, negocios, colectivos armados, delirios, megalomanía, caudillismo, conspiración, miseria, autoritarismo, etc. Ni análisis rígidos, si no de la percepción de la decadencia que se sufre y se padece, en uno que otro fenómeno.
Entre las muchas cosas que preocupan algunas se han puesto en relieve últimamente. Una es el aburrido y extendido pensamiento que la sociedad venezolana es demócrata hasta los tuétanos y la segunda uno de los grandes cánceres de nuestro país, la doble moral venezolana.
De lo primero podemos decir que esa idea se expresa todos los días en columnistas e intelectuales de lo fatuo, si bien es cierto, cierta gente en la nación tiene clara conciencia de que debemos apuntar a vivir en un lugar donde no quepa la opresión, la arbitrariedad, la explotación  etc. Y donde se resalte el respeto, la diversidad, lo local, la autogestión, lo nuestro. La gran mayoría de este país sufre el chantaje de la miseria, de la pobreza, del consumo. Y esta es un variable que alimenta la irresponsabilidad nacional, la violencia, lo superficial, la poca moral, la doble moral, los predestinados de la grandeza sin forjarla, la poca ética que contribuye a crear un mundo en que la única representación legitima y socialmente prestigiosa es la mercancía, en cualquiera de sus presentaciones.
Venezuela es una gran máquina de consumo superficial, no por nada importamos todo. Muchos intelectuales culpan sostenidamente a las variables estructurales por la vorágine importadora y consumista, que tiene los campos y lo nuestro abandonado, pero no solo es eso cada vez más se vuelve la cultura de lo instantáneo, efímero y arribista.
¿Donde esta el espíritu demócrata? Al parecer lo único que hay que hacer es sobrevivir, y no importa como, no hay escrúpulos a la hora de sobrevivir y por ahí nos pasamos la democracia, la vida, la ciudad, lo bueno, lo malo. Disculpa aquí estamos sobreviviendo.
Un lugar donde quienes hacen negocios con las divisas y el control de cambio, son considerados prestigiosos empresarios con negocios en Panamá y Miami. Señor disculpa que se lo mencione pero Usted esta estafando a la nación y en consecuencia a cada uno de los venezolanos, usted le roba el dinero a todos los niños que se le debe una educación de calidad y gratuita.
No es un ejercicio de antidemocracia al estilo totalitario, es un ejercicio de pocos escrúpulos ante todo. Aquí la comunidad, los bienes culturales, las potencias de nuestro carácter se ven anuladas en el discurrir de la improvisación, el desastre, la violencia. La complejidad es tildada de aburrida.
La doble moral no tiene limites un país que es el puente del narcotráfico, donde salen avionetas a todo el mundo diariamente, donde ni siquiera en Paria se puede navegar por que las aguas están tomadas por los piratas empleados de los Narcosoles e ir a Maiquetía para salir de viaje es un ejercicio de terror y maltrato por parte del brazo armado de nuestro Estado, buscando las supuestas drogas. Donde se estimula la cultura del carro, la gasolina, el plástico, estar encerrado, donde no hay parques, donde no se pasea, ni se pinta, ni se escribe, donde el arte es excepción. Donde el conservadurismo evangélico impera, donde ninguna de las leyes de flexibilización legislativa que apuntan a otros horizontes políticos, y en armonía con la sociedad libre,  se ha al menos discutido. Ni la ley de matrimonio homosexual, legalización de las drogas, ley de protección animal, etc.
 El doble juego de lo formal y lo real perturba el espíritu de la nación hay más mentira que verdad.
Ante lo desolado del ejercicio de la praxis y la construcción de nuestro destino, las grandes discusiones políticas he ideológicas se tornan ridículas ante la abandonada realidad.
Ante la incertidumbre y la oscuridad con los metas relatos de la teoría política de la modernidad, solo podemos asegurar pequeñas cosas y entre la eficiencia y lo frágil de las transformaciones, debemos esforzarnos por nutrir, cuidar, criticar duramente nuestra cultura y nuestra comunidad humana, allí la potencia. 
Por favor un poco de franqueza.
Ah y se me olvida, hay jugar bien nuestras piezas, estratégicamente, en el tablero de ajedrez y salir a votar el 7-O. Aquí no es una cuestión de candidatos, ni de socialismo y capitalismo, por Dios que infantil, si no de la conservación de los mejores lugares de la cultura venezolana. Con lo bueno y malo de la opción democrática, significa lo diverso.
 Es buscar transformación entendiendo lo frágil de las sociedades, en un doble juego de revisar muy minuciosamente la historia, sin que nos predestine absurdamente.